duendecilla

En un cuerpecito tan pequeño como puede caber tanta alegría, tantas ideas locas, tanta sensibilidad, y tanto corazón.
En las noches, viene a mis brazos, para que le acaricie la espalda, y conforme la voy acariciando se queda dormida; su piel huele a canela; y para mí, el sonido de su respirar, rítmico y suave, me recuerda el sentido de mi vida.
Esta madrugada, me levanté, y fui a arroparla; le dí un beso en su carita; me dieron ganas de achucharla, pero no era cuestión de despertarla.
Ahhhh, se me cae la baba.
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Juskdon -
fuzzy -
Juskdon -
Caramelo -