Nenúfares
La fugacidad del instante, ese momento, ese olor, ese tacto, todo fugaz, en un instante, captarlo a traves de los colores, describir la brisa.El brillo de unos ojos...
Ha vuelto la duendecilla, diez días sin ella, sin su sonrisa, sin sus enfados, sin sus melancolías. Hoy ha sido un día revuelto; esta mañana para ir al trabajo he cogido el coche grande por primera vez; hace doce años que tengo el carnet de conducir, pero estaba nerviosa como un novel. He conseguido aparcamiento, no se me ha calado, y no he tenido ningún problema; ha sido alucinante el conducirlo por la suavidad y la potencia. A media mañana, después de pedir permiso para salir antes, me he acercado a la parada del bus para recoger a mi pequeña; ha tardado, pero no ha importado, aunque marcara el termómetro 37 grados; ha bajado con su melena corta, morena, chorreando de sudor; con sus ojos color avellana; la he apretado entre mis brazos y la he besado... mmm su olor, es.. es... como la canela, y su voz.. su voz.. tan alegre. La emoción me ha invadido, pero la he controlado; si me hubiese abandonado a las lágrimas, me hubiera embarracado.
Tiene la cara cansada, la veo muy delgada, necesita una ducha... y mimos de su mama.
Me ha contado con mucha ilusión que la han hecho jefa de patrulla, toda orgullosa me ha contado sus responsabilidades.
Al llegar a casa la he bañado, lavado bien su cabello, que tiene un brillo especial al ser tan oscuro; le he preparado la comida, unas patatas fritas con merluza, y se acaba de quedar dormida en el sofá... momento que aprovecho para escribir este post, y que sepáis que he sentido la felicidad en su máximo grado cuando la he abrazado.
Es curioso como me gusta despertarme antes que tu y observarte.
Una canción que escucho mucho, aunque ya no la pongan por la radio, es de la Andermay... ¿sabéis cual és?:
Si te vas, se me va a hacer muy tarde
El sol cae de plano sobre la autopista, el audi rojo, deportivo, toda una ostentación, se agarra al asfalto; su color rojo es descarado, su línea insolente. Al volante va un apuesto caballero, de cabellos negros, rizados, ojos oscuros, y sonrisa embaucadora. Esa sonrisa, puede hacer caer al más pintao, ya que el dueño de esa sonrisa, tiene una mente hecha para atraer, para negociador, para enamorar a hombre o mujer. No hay asunto que se le resista, no hay persona que no sepa por donde entrarle. A su lado, va la que lo admira, lo ama, la que se queda sin habla, la que simplemente con mirarlo tiene suficiente. Ni tan siquiera tiene que hablar, simplemente el verlo como conduce, quizás demasiado deprisa, pero al mismo tiempo ver que cuando cambia de marcha acerca su mano a su rodilla y se la aprieta mientras sonríe, marcando un pequeñito hoyuelo en su mejilla, asomando sus dientes blanquísimos, desplegando su encanto.
Abrió los ojos y observo a su alrededor; todo brillaba, pero con un brillo suave que no dañaba la vista, estaba feliz y contenta
muy contenta. Había encontrado un rincón, donde sus lágrimas se convertían en sonrisas, donde su corazón latía a ritmo acompasado; donde su sonrisa la hacía sentir atemporal, fuera de espacio y tiempo; en ese rincón, no le llegaba la maldad, las preocupaciones, la enfermedad, la desesperanza, la desilusión; en ese rincón, todo era serenidad; luz serena, luz suave, que la invadía; no hay ningún lugar comparable a ese rinconcito de paz. Y lo disfruta, para coger fuerza para salir al tiempo y al espacio y enfrentarse a los dragones diarios, que con la energía de su rincón, puede hacer frente.
Busco serenidad en mi.
El Dr. Rojas ha vuelto a publicar en relación con el amor, y nos habla de que los hombres ofrecen amor cuando lo que buscan es sexo, y que las mujeres, ofrecen sexo cuando lo que buscan es amor.
El Caballero de la Triste Figura va conduciendo su roncel. Priii, priiii, le suena el móvil. Mirá de quien es y pone caro de asco, pasando a la copilota el móvil. Cual solicita Dulcinea lo contesta. La voz es la del lado oscuro que absorve toda la energía del Caballero de la Triste Figura.
que bonito.... es el sol.
Paseando por la orilla del mar, va paseando su imaginación.
Suavemente te sueño.