Estoy cansada. El otro día de morros por tardar 10 minutos en atender la llamada del macho de ven a la cama,y decir, "un momentito que cierro el pc".... el momentito se le hizo eterno al sr. Y por tal nimiedad, morros, mal carácter, palabras afiladas, y reproches (siempre el pc antes que yo).
Son ganas de gastar energías en enfados; y esa sensación de inutilidad que siento, hace que de nuevo la losa se situe en mi corazón, y me cueste sonreir. Arrastro los pies hasta el trabajo; arrastro mi sombra desde la cocina al salón; me arrastro hasta el coche, y mi cara... ¿qué le ocurre?
Que está triste.
Bueno, me ha pedido disculpas, en el parking; se paró, me hizo que me parará, levanto mi mentón con su mano, y me dijo "¿he sido demasiado duro?. lo siento, de verás, perdoname.". Lo malo, es que no estoy enfadada, porque los enfados se pasan, lo malo es que me entristezco, y las energías que me dá sus besos y sonrisas se me apagan, como fuente de energía de mi vitalismo. Y ahora, para que la energía vuelva a fluir en mi estado de ánimo, hay que esperar, me cuesta volver a sonreir... Lo sé. No es para tanto.
El perdón lo sello con varios besos, muy fuertes, y no entiendo porque me apretó tanto los labios.. me hizo daño, pero me cuidé de protestar, no quería contrariarle y dejé que con fuerza me cogiera por la nuca y me apretara con fuerza contra sus labios.
Los besos, me gustan suaves; quizás necesitaba demostrarme que aunque sea perfeccionista, quisquilloso, exigente, muy mandón, muy organizador, muy... que le gusto aunque yo sea un desastre, pasota, ...